En una venta inmobiliaria, las fotos no son un detalle: son el primer “showing”. Antes de que alguien pregunte el precio, pida una visita o revise documentos, va a decidir en segundos si tu propiedad le interesa… o si pasa de largo. Por eso, lo básico aplica para todos los casos: alta calidad, buena iluminación, tomas limpias y nítidas, y horarios adecuados (idealmente de día, evitando la noche). Aprovechá la luz natural (mañana o tarde, cuando es más suave), cuidá el encuadre, y asegurate de resaltar los atributos clave: amplitud, distribución, terminaciones, vista, entorno y puntos fuertes que justifican el valor.
A continuación, te dejo una guía completa con recomendaciones prácticas y específicas según el tipo de inmueble.
Principios generales que siempre funcionan
1) Luz, hora y clima: tu mejor aliado
- De día, siempre: evitá fotos nocturnas o con luz artificial dominante (amarillenta o desigual), salvo que sea un plus real (por ejemplo, una terraza con iluminación de diseño).
- “Hora dorada” (1–2 horas después del amanecer o antes del atardecer): ideal para exteriores porque da sombras suaves y un look más premium.
- Ventanas abiertas + cortinas ordenadas: dejá entrar luz sin “quemar” la imagen. Si entra demasiado, ajustá el ángulo o usá modo HDR con moderación.
- Si el clima está gris, priorizá interiores bien iluminados; para exteriores, repetí la toma cuando haya mejor luz si podés.
2) Orden, limpieza y puesta en escena
- Menos es más: despejá superficies (mesadas, mesas, escritorios), retirando objetos personales (fotos, recuerdos).
- Despersonalizá: el comprador tiene que imaginarse viviendo ahí.
- Detalles que elevan: cama bien tendida, almohadones alineados, toallas limpias, plantas sanas, iluminación encendida de forma pareja si hace falta.
3) Equipo y técnica: sin complicarse, pero bien hecho
- Un smartphone actual puede alcanzar, pero con condiciones:
- Lente limpia (parece obvio, pero cambia todo).
- Estabilización: usá trípode o apoyá el teléfono para evitar desenfoque.
- Modo gran angular con cuidado: sirve para amplitud, pero no deformes demasiado paredes y líneas.
- Evitá zoom digital (baja mucho la calidad). Acercate físicamente o recortá con moderación.
4) Encuadres que venden (y los que espantan)
- Tomá fotos desde altura de pecho (aprox. 1.20–1.50 m) para que se vea natural.
- Mantené líneas verticales rectas (puertas, marcos, paredes). Si se inclina, corregilo en edición.
- Mostrá cada ambiente desde dos ángulos si es posible (uno general y uno que explique la distribución).
5) Edición sí, pero honesta
- Ajustes recomendados: brillo, contraste suave, balance de blancos, enderezar líneas, recortar.
- Evitá filtros agresivos, saturación excesiva o “magia” que cambie la realidad.
- Regla de oro: no ocultes defectos. Si el comprador se siente engañado en la visita, se pierde confianza y tiempo.
6) Secuencia y narrativa en el aviso
Orden sugerido para un anuncio:
- Mejor exterior o fachada / vista principal
- Sala o espacio social más atractivo
- Cocina
- Dormitorios
- Baños
- Extras (terraza, jardín, cochera, amenities)
- Entorno / accesos / plano o mapa (cuando aplique)
Fotos específicas para vender una casa
Una casa se vende tanto por sus interiores como por su “vida exterior”. Lo ideal es que tus fotos transmitan amplitud, mantenimiento y estilo de vida.
Tomas imprescindibles
- Fachada de día (frontal y en ¾, para dar volumen).
- Acceso / entrada: que se entienda cómo se llega.
- Área social: sala-comedor desde dos ángulos.
- Cocina: tomas amplias, mesadas despejadas; si hay electrodomésticos empotrados, mostrarlos.
- Dormitorios: orden impecable, buena luz, perspectiva completa.
- Baños: bien iluminados, sin productos a la vista; tapa del inodoro abajo.
- Patio/jardín/piscina/terraza: si existen, son clave.
- Cochera y área de servicio: aunque no “luzcan”, influyen en la decisión.
Extras que suman mucho
- Detalles premium: grifería de calidad, pisos, iluminación, carpintería, closets, paneles solares, etc.
- Si hay espacios diferenciales (home office, quincho/parrilla, bodega), dales protagonismo.
Fotos específicas para vender un departamento (apartamento)
En un departamento, además del interior, el comprador valora edificio, amenities, seguridad, acceso y vista.
Tomas imprescindibles
- Foto del edificio completo (fachada), idealmente sin autos tapando la entrada.
- Acceso/lobby: si está bien mantenido, suma confianza.
- Interior del departamento:
- Sala/comedor (amplitud y distribución).
- Cocina y lavandería (si aplica).
- Dormitorios y closets.
- Baños.
- Balcón/terraza y vista: si hay vista, mostrala. Mucha gente compra “la vista” tanto como el metraje.
Si el edificio tiene amenities
- Gimnasio, piscina, salón de eventos, coworking, terraza común, área infantil: fotos claras, ordenadas y bien iluminadas.
- Importante: no uses fotos antiguas si el amenity cambió o está en mantenimiento.
Tip de oro
- Mostrá cómo se conecta el espacio: un comprador quiere entender si la cocina se integra con la sala, si el balcón se usa de verdad, y qué tan luminoso es el departamento.
Fotos específicas para vender un terreno (lote / parcela)
Un terreno se vende por ubicación, topografía, accesos, entorno, potencial y vista. Y acá aplica una regla crítica: no conviene “maquillarlo”. Si intentás ocultar pendientes, obstáculos o vecinos incómodos, se descubre en la visita y el interés se enfría.
Tomas imprescindibles
- Vistas amplias desde varias esquinas del terreno (ideal: 4 lados).
- Acceso: camino de entrada, calle, estado del acceso en seco (y si podés, una foto en condiciones normales si llueve mucho en la zona).
- Topografía: mostrala con honestidad (pendiente, desniveles, áreas planas).
- Entorno: vecinos cercanos, vegetación, cercos, referencias reales.
Si hay vista, explotala bien
- Hacé fotos del paisaje y también fotos desde el punto exacto donde se obtendría esa vista (por ejemplo, desde el nivel donde iría la casa).
- Si el terreno tiene un “mirador natural”, sacá tomas desde ahí y explicá (en el texto del aviso) desde qué punto se tomó.
Mapas y ubicación: súper recomendados
- Si tenés plano de loteo, croquis o ubicación aproximada, incluilo como imagen.
- Si no, podés agregar una captura de mapa (por ejemplo, una vista satelital) donde se entienda la zona y referencias principales. La idea es que el comprador se ubique sin esfuerzo.
Opcionales que elevan muchísimo (si están disponibles)
- Tomas con dron: ayudan a entender dimensiones, forma y entorno. En terrenos, esto puede ser decisivo.
- Marcado visual del perímetro (aunque sea con puntos de referencia), siempre sin inventar medidas.
¿Cuándo conviene contratar a un fotógrafo?
Si querés aspirar a un precio más alto y presentarte con un estándar premium, suele valer totalmente la pena invertir unos dólares en un fotógrafo inmobiliario. ¿Por qué?
- Maneja luz y composición mejor que la mayoría.
- Sabe qué ángulos venden sin deformar.
- Puede sumar gran angular profesional, HDR correcto y, en muchos casos, dron.
- El retorno suele estar en más consultas, más visitas y mejor percepción de valor.
Si tu propiedad compite en un segmento medio/alto, o si querés diferenciarte rápido, es una inversión inteligente.
Checklist rápido antes de publicar
- Fotos de día, nítidas y bien iluminadas
- Ambientes ordenados y despersonalizados
- Líneas rectas (sin inclinaciones raras)
- Secuencia lógica (exterior → social → privado → extras)
- Incluí vista, edificio o mapa cuando aplique
- Edición leve y realista (sin “engaños”)
Conclusión
Si estás por vender un terreno, una casa o un departamento, con estos consejos ya tenés una base sólida para crear fotos que generen confianza y atraigan más compradores. Y si querés dar el siguiente paso, podés crear un anuncio gratuito con nosotros y publicar tu propiedad en El Salvador para venderla.